jueves, 11 de diciembre de 2008

ETIQUETADO

Y es que llega un momento
en que el temblor
se vuelve escalofrío,
el susurro grito,
la sonrisa esputo,
el baile huida,
la canción ruido
y el silencio,
silencio.
Silencio envasado
al vacío,
sin conservantes
ni atenuantes,
silencio a presión
de palabras prensadas,
exprimidas,
deshidratadas.
Producto
a base de concentrados
de zumos de rabia.
Quedan existencias
de ira
en la despensa,
almacenada.
Reserva y provisión
para el próximo estallido.
Para peores tiempos,
si caben más crisis.

1 comentario:

  1. Deja los zumos de rabia encerrados
    bajo llave de plomo.
    Saca los de alegria y risas.
    Piensa en cosas bonitas,baila,habla y escucha musica.Es lo mejor que hay en la vida.
    Tu amiga te desea lo mejor, de todo corazon.Muchos besos y abrazos sinceros.

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