sábado, 21 de febrero de 2009

MADRID, ME LLAMAS


Fue de repente
que me vi vestido
de andén.
Tiene peso
de inercia la maleta,
a siete días
de encarar vagones.
Madrid,
otra vez tú,
me llamas a deshora
y acudiré en desgana.
Madrid de aula,
aula adulta
para un indolente
ateo de horarios
y reciclajes.
Madrid de hospital,
de pequeño corazón,
dulce gajo
de mi carne amarga,
a cerciorarse
de la bondad
de aquel parche en injerto.
Perezoso es el afán
por verte,
Madrid,
capital de mi pasado,
mas tiras de mí,
en soga de convoy,
sorteando traviesas.

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