sábado, 28 de febrero de 2009

PARTIDA

Domingo de andén,
de traqueteo
hasta el centro,
pues es Madrid
quien me llama,
y me arrastran lastres,
cargas de deber
que podría obviar.
Aun desganado,
hastiado de nada,
iré cubriendo expediente.
Y me llevo mucho,
que llevo enredado
en un dedo
un cabello tuyo,
hilo telefónico,
conexión umbilical
con tu risa de duende.
No notarás vacío
que queda mi sombra
arropándote
y mi aliento en el aire
dirá tu nombre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

ME VIERON.

Me vieron en el funeral de un punto muerto y yo disimulando. Soplé velas numeradas, sin presión desde una boca inhábil, celebrando u...