jueves, 25 de septiembre de 2014

Días de lobo.

Estos días de lobo 
que se reinician 
en la entraña candente.
Días de acecho, 
de fauce abierta, 
incineran los momentos 
que en la memoria rugen. 
Surge el ansia 
depredadora de razones, 
vengativa del sentido
que nos amarra en la guarida. 
Días de lobo, 
de escozor de alambrada, 
de olfatos lacerantes, 
de lengua árida. 
Sangre tibia 
aclarada a Luna. 
Ardor de ánimo 
que incendia lo prudente.  

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