lunes, 15 de septiembre de 2014

El vals de los creyentes.

Suena el vals,
el viejo vals de los creyentes
que giran centrípetos, 
convulsos y extasiados
a tres compases de doctrina,
en torno al monolito
de luz negra y narcótica.
No hay más,
danza y giro,
órbita guiada
en torno a lo absoluto.
Tras la puerta del salón,
siempre prevenida a las razones,
al cambio de paso o melodía,
la condena espera
no verse expuesta a la evidencia.
Suena el vals,
mejor así para la nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

LOS PÁJAROS.

Es tiempo de cuervos  con las alas bastardas sembrando el graznido  desde las atalayas.  Cuervos en negro  y en amarillo, cuervos.  De estan...