Ir al contenido principal

BIEN PODÉIS.


Bien podéis llamar al bando 
de estorninos disgustados 
y contar picos 
en el aire saturado, 
para mostrar al mundo 
la densidad sonora de los justos.
Bien podéis trinar colores, 
sacos de alpiste 
y nido asegurado, 
cerrar las filas, 
clamar al Cielo 
de la justicia redentora 
y ser la daga de Bruto 
en el hediondo Senado. 
Bien podéis barrer el templo 
de mercaderes y usura, 
tener escolta de olivo y palma, 
aclamados por los que esperan. 
Bien podéis decir verdad, 
la del arriero incluso, 
pero es de ciprés 
la sombra de Judas ahorcado. 
Bien podríais, 
quizá podáis, 
quizá creáis en las bienaventuranzas 
que soberbios proclamáis, 
pero panes y peces 
no son múltiplos fáciles 
en tierra de gentiles. 
Bien podíais poder 
mas yo no puedo 
comprar el libro que os narra 
en versículos tan rimados. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


MADRE

Desde un extremo
del cordón que nadie corta,
sintiéndome aun gajo
de la fruta generosa,
tengo palabras
que no pagan el débito
contigo,
planeta madre
que diseñó mis órbitas.
Oigo tu voz en la distancia
cantando copla entre cacharros
para espantar la pena
que nos nublaba.
Tu cetro era fregona malpagada,
tu trono mesa camilla a media noche,
tu voz la ley,
no siempre ejecutada.
Desde las canas que me urden,
distancia y tiempo no son nada
pues te siento en mi esqueleto.
A falta de flor te mando verso
que tiene aroma y no marchita.

DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.