martes, 10 de febrero de 2015

SIN TU SABERME.


Ausencias a granel, 
ahora silencios. 
Bien remuneras mi quererte. 
Quererte, 
porque quererte debo, 
no porque quiera, 
que mejor sería la amnesia, 
no tenerte inscrita en mis registros 
de carne y momentos 
viendo como inflaccionas, 
expandida y oculta, 
en tu mentira de caparazón. 
Recuerda que no puedes 
borrarme del cromosoma, 
que parte soy de la hélice 
que te define, 
bien o mal, 
todo materia. 
Y el daño llevo, 
adjunto al documento 
que nos relaciona, 
y así lo duelo, 
a ratos de punzada, 
sabiéndote 
sin tú saberme. 

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