Ir al contenido principal

PRETENCIOSO MONÓLOGO DEL CABALLERO IMPOSTADO.

Misterio parece,
amigo Sancho,
el afán humano
por ajar lo bello,
cual si ya no fuera efímera
toda vida siempre breve.
Porque el hombre
la flor corta,
asesinándola en plenitud,
para decorar por horas
su aposento gris,
o para agasajar doncella,
dama o meretriz,
con el fin último
de la carnal confluencia.
Todo viene de ahí,
querido Sancho,
de los instintos bajos
del animal que nos habita,
como si la vida dependiera
de saciar los apetitos,
sin más contemplación
por el mal hecho
a tal propósito.
Mas no creas,
viejo amigo,
que será este hidalgo
quien condene los placeres,
que son almíbar
en el tránsito amargo
hacia el final suspiro,
mas la belleza no debe
sacrificarse a la apetencia,
pues observar lo bello,
placer es donde los haya. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.

816

Celda ochocientos dieciséis,
galería de los degollados,
mal caídos y trepanados,
gente decente, de buena ley.

Unos con habla confundida,
otros fundidos y sin habla,
los silencios nos delatan,
lo perdido nos da vida.

Desde la altura divisamos
ciudad antigua y moderna,
gente sana, gente enferma,
figuras  que apaisajamos.

Nos visita gente noble
con la que.no me hablo ahora,
es que no hablo, señora,
y se incomoda, la pobre.

En la ochocientos dieciséis,
galería de los degollados,
escalafón voy avanzando,
y pronto libre me veréis.

Y todo gracias al que estudia,
al que crea conocimiento,
ciencia y razonamiento,
sin oraciones ni curias.