jueves, 21 de enero de 2010

FÁBULA TORPE

Rebuscando en los cajones
algo útil para nada,
hallé una sonrisa nueva,
sin usar,
planchada.
Me la puse presto,
a medida parecía,
y el espejo desvelaba
que aun ni así sonreía,
que la boca de buen gesto
en una mueca tornaba
lo que iluminó aquel día.
Que nunca es la cobertura,
el postizo complemento,
lo que te da fundamento,
buen talante, galanura.

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