sábado, 14 de abril de 2012

CATORCE DE ABRIL

Como experimento valió,
el boato campechano,
un mensaje cada año
a la hora del turrón.
Pero ya llegó la hora
de que salgamos del cuento,
que con el racionamiento
ya nos sobran las coronas
y los yernos carroñeros
y los nietos de escopeta,
que queremos papeletas
para elegir los senderos
que nos lleven al futuro,
nuevos caminos civiles,
sin heredar los atriles,
sin linajes de oro oscuro.
Y para cambiar la música
de este aburrido concierto
no vería más acierto
que una tercera República. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

BATRACIO.

Uno va a aprender  a recuperar palabra,  aunque sea más croar  de batracio en charca,  que no príncipe encantado  y no habrá beso ...