Con hábito de reincidente
las aceras procesiono.
Cómo me alejo
a cada paso
de la ciudad pactada
y en la mente levanto ermita,
siempre vedada a la romería.
Huraño alacrán
en día festivo,
lepra simulo
para ahuyentar encuentros.
No me irá bien,
no es conveniente,
a veces dudo
si estar es suerte
o circunstancia prescindible
si padecerse es norma.
A dieta de ardillas
se asilvestra la existencia
y el rocío empaña
los tuétanos más ciegos.
martes, 17 de junio de 2014
Ermita
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