La luz bastarda
que se cuela a hurtadillas
por mi duermevela
me susurra palabras precocidas,
envasadas para el uso
durante este domingo hueco.
Podré perfumarme de sonrisa,
o quizá no,
quizá mi aroma de cuero correoso
sea el apropiado
para guardar la fiesta,
pasear la triste figura
por esta ínsula Barataria,
engolada de almidón.
domingo, 29 de junio de 2014
Fiesta de guardar
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SIN VERSOS EN LAS YEMAS
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