viernes, 27 de julio de 2007

APEADERO

Quedan besos flotando

por todos los andenes

y lágrimas de vacío

regando las traviesas,

ecos de pisadas

persiguiendo ventanillas

y en consigna,

baldas deformadas

por valijas cargadas

de esperanzas y temores.

Fríos sonidos,

martillo en rueda,

aire denso

de adiós y espera.

 

1 comentario:

  1. Pues yo debido a mi situación geográfica, jamás volveré a ver, un apeadero o una estación de tren como algo romántico. ¡Ni queriendo vamos!

    Eso sí el poema, muy bueno. :S

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