viernes, 27 de julio de 2007

SIN APAGAR

Aunque no reluzca

no estoy apagado

que el lucir constante

agota y siempre acaba

eclipsándose

por satélites nuevos

o antiguos.

Reservo destellos

para noches densas

de luna ausente.

Quedan ascuas

y reflejos grabados

que puedan reavivar

la antorcha latente

que ilumine caminos.

 

 

1 comentario:

  1. Estoy totalmente de acuerdo con usted Ramirez:
    que el lucir constante
    agota y siempre acaba
    eclipsándose
    por satélites nuevos
    o antiguos.


    A mí eso me pasó con el arroz con leche de mi madre. Lo poco gusta, lo mucho cansa.

    :-)

    ResponderEliminar

Comente si quiere que se publicará si me place.

TAN FUERTE.

Soy tan fuerte, tan entero me encuentro que no me asusta la muerte que me ronda. Tan fuerte estoy que no me horroriza respirar por e...