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ESPEJO


La barba blanquea
ocupando el perezoso rostro
divorciado de la cuchilla.
Bajo los ojos vidriosos de torpe despertar,
embalses violáceos de quién sabe qué líquidos retenidos.
Labios manchados de nicotina antigua,
en la noche destilada,
regusto de carbonilla
en el maltratado paladar.
Pesa el tiempo,
pesa el espacio,
viajas por los años
y hay mañanas,
muchas mañanas,
en las que no te reconoces
consciente de que eres tú,
que el espejo no es ventana,
es espejo,
y el reflejo
solo invierte los hemisferios
devolviéndote volteado
pero tal y como eres.

Comentarios

  1. Gracias Ramirez.

    Cuando no os encontráis, escribís los mejores versos.
    Por ahora este es el mejor de todos.

    La foto: buenísima.

    Yo procuro no mirarme en el espejo. Cada uno huye de sí mismo a su manera.

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  2. Me gusta... creo que todos nos hemos sentido alguna vez lo suficientemente mal para degradarnos tanto que no queramos ni mirarnos al espejo para no ver reflejada nuestra propia desdicha.

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CEDIENDO PASO A LA PRIMAVERA.

Foto: José Ramón Viejo.
Acababa la Folixa  de este año de tiempo incierto  y te retiraste,  en sabio silencio  con sonrisa a medias.  Mieres lloró  tu ausencia por sus calles,  la charla afable  y la broma pícara.  Hay vacío en el Puerto de Pinos, huérfano de símbolo,  y en La Bodeguina quedan retrato y caricatura,  recuerdo amable  de quién amable fue,  de uniforme o de paisano,  siempre paisano,  de chigre y puerto,  de cabaña y calle.  Tu pueblo,  ahora también mío,  nota la falta  de la gente buena,  escasa aun en Folixa.  Te fuiste galante,  cediendo paso a la primavera.


MADRE

Desde un extremo
del cordón que nadie corta,
sintiéndome aun gajo
de la fruta generosa,
tengo palabras
que no pagan el débito
contigo,
planeta madre
que diseñó mis órbitas.
Oigo tu voz en la distancia
cantando copla entre cacharros
para espantar la pena
que nos nublaba.
Tu cetro era fregona malpagada,
tu trono mesa camilla a media noche,
tu voz la ley,
no siempre ejecutada.
Desde las canas que me urden,
distancia y tiempo no son nada
pues te siento en mi esqueleto.
A falta de flor te mando verso
que tiene aroma y no marchita.

DESEOS 2017.

Que lo que quede les sea amable,
que lo que venga sea con piel,
los sinsabores de miel
y los vientos favorables.

Que sólo duelan con gusto
mientras expriman placeres,
siempre gratos los quehaceres
y que triunfen los justos.

Que las mentiras sean piadosas,
que las verdades sean ciertas,
que se apaguen las alertas
y que se enciendan las rosas.

Todos los días aprendan,
que nunca olviden lo bello,
la curvatura de un cuello
y los besos que nos vengan.

Que sean felices a ratos,
y que sea con frecuencia,
que este año no haya ausencias
ni piedras en los zapatos.

Es mi deseo sincero
para las gentes sencillas
que no saben de rencillas
ni pleitean por dinero.