viernes, 6 de abril de 2007

TARDE Y VIERNES

El hombre se acorrala en la tarde,
las horas le palmean la frente.
Anclado en un instante vacío,
en la nada de la nube hueca,
lloviendo ausencias de nadie.
Es viernes,
y además santo.
Se conmemoran tragedias encuadernadas,
mientras tu sombra,
espantada de la bruma,
se arrodilla a tu espalda
y tú no das clemencia.
Es hora ya
de lavarse de nuevo las manos.

1 comentario:

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TAN FUERTE.

Soy tan fuerte, tan entero me encuentro que no me asusta la muerte que me ronda. Tan fuerte estoy que no me horroriza respirar por e...