martes, 4 de noviembre de 2014

A medida del invierno

A medida que el invierno avanza
y los tiempos se escarchan,
se contraen los espacios
y el hueco doloroso aprieta.
No es climático,
necesariamente,
el ansia,
el ahogo periódico
que revisita la almohada,
pero la nube ayuda,
solidaria de soledades.
Habrá que respirar la lluvia
como anticuerpo.
Bañarse en viento del norte,
de criminal afán de ola,
desayunar rocíos,
cristales en garganta,
y cantar un aria espesa,
liberando aliento presidiario.
Peso de abrigo,
lastre de vuelo,
la duda embozada
en foulard de seda. 

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