martes, 7 de julio de 2015

Sin título posible.

The end of the hallway

Tengo interrogantes tendidas 
en mi balcón lluvioso, 
interrogantes nunca secas 
de lágrima impotente. 
Qué hacer con mis palmas vacías
de mano infante, 
con el hueco que deja 
escapar las aguas posibles, 
con la telefónica voz desganada 
desgranando monosílabos, 
nunca del todo ciertos. 
Qué hacer con los momentos 
de imagen capturada 
y presencia huída. 
No saber qué, 
cómo ni por qué 
acontece este charco estancado 
en el asfalto musgoso 
de mi espalda.
Y al final del pasillo
resplandece la duda oscura
de lo posible
o lo perdido. 

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