miércoles, 8 de febrero de 2017

DIARIO DE A BORDE.

Hoy me despierto y prendo las noticias.
No dicen nada de la última epidemia,
esa que extingue yá toda caricia
y llena el aire de odios y miserias.

Con el café políticos corruptos,
un bombardeo, un acto terrorista,
pido perdón pues me viene el erupto
viendo en La Casa Blanca a un contratista.

Recuerdo que tomé los comprimidos,
los que contienen eso que me mata,
en la pantalla un joven deprimido,
adicto a un "smartphone" de gama alta.

Vivir puede ser soñar,
no lo voy a negar,
que yá está hablado.

Este afán de madrugar
en nada me va ayudar
sin ti a mi lado.

Y en Mieres quiere llover,
y yo quisiera joder
por hacer algo.




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