martes, 28 de febrero de 2017

MARTES DE CARNAVAL.





Tengo recogidos los afectos,
ordenados sin clasificar,
mientras el móvil se estremece
de emociones subrogadas.

Se entierra la sardina
en mi barrio de redobles
y yo aquí,
al borde de la máscara,
evocando los disparos
sobre rostros de acuarela
de otro año,
en que la cámara ávida
engullía comparsas.

Martes de Carnaval,
mutante colorido
en la memoria bordada. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Comente si quiere que se publicará si me place.

A LA DÉCIMA VA LA VENCIDA.

A esta altura del camino  pesa menos la conciencia,  se toman ciertas licencias,  se asume que no hay destino.  La leve fuerza del sino  no ...