viernes, 12 de mayo de 2017

DOS DÉCIMAS.

Se diluye otra semana
sumada de cautiverio.
No quiero perder criterio
ni sumirme en la desgana.
Saludar cada mañana
que llega a los ventanales,
olvidar estos cristales
que forman recia frontera,
hacer del mundo montera
con el tiempo y sus retales.

Ya sabrán estos señores
y señoras de la ciencia
cuando hay que darme licencia
para bañarme en colores
de nubes, gentes y flores,
de vida sin analgesia,
amores sin anestesia,
amigos de buena chanza
por quien romper una lanza
sin permiso de la Iglesia. 

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