Esta lluvia fina
que no moja
sino te lame.
Baba densa
de caracol coloso
que te almibara el ánimo.
Sollozo de plañidera
velando un difunto estío,
recordándote lo expuesto
que vives a la inclemencia.
Disimulada bofetada
a la soberbia,
velo de agua
que te amortaja.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
SIN VERSOS EN LAS YEMAS
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
-
Se marchitaron los brotes de versos en las yemas de estos sarmientos, gélidos de la nevada, y el racimo es promesa por incumplir. No abu...
-
Ir de puntillas, suspendido, rozando capas de aire sobre pavimentos de lija. No tropezar ni marcar el paso, levitar sin mila...
-
Los propósitos en apósito y lo pendiente pendiendo en un tendedero a la deriva de los temporales. Con las cartas tan marcadas se confunde ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Comente si quiere que se publicará si me place.